5 pasos para actuar ante las emociones

 

Como resumen, si sientes miedo, tristeza, rabia, culpa, decepción, frustración, inseguridad o cualquier otro color de la gama emocional pueden seguirse los siguientes pasos:

 

 

  1. Adquirir consciencia emocional

Se trata de que cada emoción que surja sea reconocida, nombrada, definida, localizada (en la boca del estómago, el corazón, la cabeza, los hombros, la mandíbula, etc.) y observada en su naturaleza.

Es decir, notar su transformación continua (su intensidad, localización, etc.) y el efecto que tiene sobre la respiración, el cuerpo y la memoria.

  1. Preguntarse por el dolor

¿De qué dolor huyo y a qué placer me aferro? ¿Está esto dañando a los demás?

  1. Preguntarse por lo que hay detrás de la emoción

¿Qué idea, valores o creencias se esconden detrás de esta emoción?

Si siento desconfianza, ¿qué dice esta desconfianza sobre mi carácter? ¿Quiero controlar algo o a alguien?

  1. Averiguar la emoción verdadera y principal que se siente

Se suelen sentir varias emociones a la vez, pero acostumbra a haber una que «grita» más.

Es efectivo identificar cuál es y explorar para qué sirve sentirse así. ¿Qué se obtiene con ello, de qué responsabilidades nos evade?

  1. Tener la búsqueda vital bien definida y evocarla ante cada situación y cada persona

Por tanto, delante de cualquier emoción, especialmente las «gritonas», conviene inhibir la palabra y la acción, alejarse momentáneamente de otros seres humanos.

Y recordar que cualquier situación puede acercarnos a nuestra búsqueda vital si se enfoca en actuar, hablar y pensar desde el amor, la paz y la liberación de ideas fijas que nos impiden jugar con estados mentales diferentes o, peor aún, que nos hacen olvidar nuestra búsqueda vital.